Understanding Indigestion: Symptoms, Causes, and Relief Strategies

Understanding Indigestion: Symptoms, Causes, and Relief Strategies

La indigestión es una de esas experiencias incómodas que la mayoría conocemos demasiado bien: esa sensación incómoda en el estómago tras una comida, la sensación de ardor en el pecho o esa persistente sensación de plenitud que simplemente no desaparece. Médicamente conocida como dispepsia, la indigestión afecta aproximadamente al 20% de la población y puede ir desde una molestia ocasional hasta una enfermedad crónica que afecta a la vida diaria.

Entender qué causa la indigestión y cómo gestionarla eficazmente puede marcar una diferencia significativa en tu comodidad y calidad de vida. Esta guía completa te ayudará a reconocer los síntomas, comprender las causas subyacentes y descubrir estrategias basadas en la evidencia para el alivio.

¿Qué es la indigestión?

La indigestión, o dispepsia, se refiere al dolor o molestia en la parte superior del abdomen, la región que alberga el estómago, el hígado, el páncreas y la primera parte del intestino delgado. Es importante entender que la indigestión no es una enfermedad en sí misma, sino un conjunto de síntomas que pueden derivarse de diversas causas.

The term “dyspepsia” literally means “impaired digestion,” though interestingly, the symptoms often have little to do with actual digestive function. It normally takes three to five hours for your stomach to digest food before passing it to your small intestine. During this time, your pancreas and gallbladder release enzymes and bile to help break food down — right in the same area where indigestion pain tends to show up.

Reconocer los síntomas

La indigestión se manifiesta a través de una variedad de síntomas, que pueden presentarse individualmente o en conjunto. Lo más común es que estos síntomas aparezcan durante o poco después de comer:

Síntomas principales

Saciedad temprana: Solo poder comer una pequeña cantidad antes de sentirse lleno. Puede que no puedas terminar comidas que normalmente te satisfarían.

Sensación de saciedad incómoda: Una sensación prolongada de saciedad que dura mucho más de lo que debería después de comer. Esta sensación puede ir acompañada de hinchazón o distensión en la parte superior del abdomen.

Dolor o molestias en la parte superior del abdomen: Dolor que va de leve a intenso en la región epigástrica, la zona entre la parte inferior del esternón y el ombligo. Esta molestia puede sentirse como presión, dolor o calambres.

Sensación de ardor: Una sensación incómoda de calor o ardor en la parte superior del abdomen o la parte baja del pecho. Esta sensación de ardor suele estar relacionada con la irritación del ácido estomacal en el revestimiento del tracto digestivo.

Síntomas adicionales

  • Bloating and a feeling of tightness in the upper abdomen
  • Nausea, with or without vomiting
  • Belching or burping
  • Occasional heartburn (a burning sensation in your chest)

La indigestión casi siempre incluye ardor o dolor en la parte superior del abdomen y sensación de estar lleno demasiado pronto o durante demasiado tiempo después de terminar de comer.

Cabe destacar que los síntomas pueden variar mucho de una persona a otra. Algunas personas experimentan indigestión ocasionalmente—quizá después de una comida especialmente abundante—mientras que otras la sufren a diario, lo que afecta a sus hábitos alimenticios y a su calidad de vida en general.

Comprendiendo las causas

Las causas de la indigestión son diversas y pueden ir desde factores de estilo de vida hasta condiciones médicas subyacentes. Entender qué desencadena tus síntomas es el primer paso hacia un manejo eficaz.

El papel del ácido estomacal

La causa más común de indigestión es el ácido estomacal, especialmente cuando hay demasiado o cuando llega a donde no corresponde. El ácido puede irritar el revestimiento del estómago, el esófago o el intestino delgado, provocando esa sensación familiar de ardor o dolor.

Dispepsia funcional

Functional dyspepsia is chronic indigestion with no identifiable cause. This condition, also called non-ulcer dyspepsia, accounts for more than 70% of chronic indigestion cases. Healthcare providers diagnose “functional” gastrointestinal disorders when they can’t find a direct cause for your symptoms. This might happen because of the close connection between your gut and brain.

Las investigaciones sugieren que varios factores pueden contribuir a la dispepsia funcional, incluyendo la hipersensibilidad visceral (sensibilidad aumentada a las sensaciones en los órganos digestivos), problemas en cómo se relaja y vacía el estómago, y la conexión intestino-cerebro que afecta a cómo percibes la incomodidad.

Causas médicas comunes

Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE): Una condición en la que el contenido estomacal fluye regularmente de nuevo hacia el esófago, causando irritación e inflamación.

Úlceras pépticas: Llagas abiertas que se desarrollan en el revestimiento interno del estómago o en la parte superior del intestino delgado, causadas más comúnmente por bacterias H. pylori o el uso de AINEs.

Infección por Helicobacter pylori: Más de 1 de cada 4 personas en el Reino Unido se infecta con H. pylori en algún momento de su vida. Estas bacterias pueden infectar el revestimiento del estómago y son una de las principales causas de úlceras y gastritis.

Gastritis: Inflamación del revestimiento del estómago que puede ser causada por infecciones, medicamentos o estrés.

Factores de estilo de vida y dietéticos

Muchos casos de indigestión ocasional provienen de cómo y qué comemos:

  • Eating too much or too quickly
  • Consuming fatty, greasy, or spicy foods
  • Eating during stressful situations
  • Lying down immediately after eating
  • Consuming caffeine, alcohol, or carbonated beverages
  • Smoking tobacco
  • Swallowing a lot of air when you eat or drink may increase the symptoms of burping and bloating.

Efectos secundarios de los medicamentos

Muchos medicamentos se asocian frecuentemente con la indigestión, por ejemplo, antiinflamatorios no esteroideos (AINEs como el ibuprofeno), agonistas GLP-1 (para la diabetes y la pérdida de peso), antibióticos y estrógenos. Otros medicamentos que pueden causar indigestión incluyen los bisfosfonatos, los medicamentos para la presión arterial y ciertos suplementos.

Cuándo buscar atención médica

Aunque la indigestión leve y ocasional suele ser algo de qué preocuparse, ciertos síntomas requieren una evaluación médica inmediata:

Consulta con tu proveedor sanitario si:

  • Indigestion persists for more than two weeks despite lifestyle changes
  • Symptoms are severe or worsening
  • You experience unintentional weight loss or loss of appetite
  • You have difficulty swallowing that progressively worsens
  • You notice signs of anemia (fatigue, weakness)

Busca atención médica inmediata si experimentas:

  • Chest pain that radiates to the jaw, neck, or arm
  • Shortness of breath or sweating along with chest discomfort
  • Severe abdominal pain
  • Vomiting blood or material that looks like coffee grounds
  • Black, tarry stools (indicating possible internal bleeding)

Los síntomas de una indigestión o acidez severa y un infarto pueden ser muy similares. Si tienes dudas, siempre es mejor pecar de precavido y acudir a urgencias.

Diagnóstico: Qué esperar

Si consultas a un profesional sanitario sobre la indigestión persistente, normalmente comenzarán con una historia clínica completa y un examen físico. Esto puede ser suficiente si tus síntomas son leves y no tienes señales de advertencia preocupantes.

Sin embargo, si los síntomas comenzaron de forma repentina, son graves o tienes más de 55 años, tu médico puede recomendarte:

Pruebas de laboratorio: Análisis de sangre para comprobar si hay anemia, problemas de tiroides u otros trastornos metabólicos.

Pruebas de H. pylori: La prueba de H. pylori se realiza habitualmente si tienes episodios frecuentes de dispepsia. Esto puede realizarse mediante muestras de heces o pruebas de aliento.

Endoscopia: Un procedimiento en el que se pasa un tubo fino y flexible con una cámara por la garganta para examinar el tracto digestivo superior. Se pueden tomar muestras de tejido para su análisis.

Estudios de imagen: Radiografías o TAC para comprobar si hay obstrucción intestinal u otros problemas estructurales.

Estrategias de tratamiento y manejo eficaces

La buena noticia es que la mayoría de los casos de indigestión responden bien a cambios en el estilo de vida y, cuando es necesario, a la medicación. El tratamiento depende de la causa subyacente y la gravedad de los síntomas.

Modificaciones dietéticas

La dieta desempeña un papel fundamental en el control de los síntomas del reflujo ácido y es la primera línea de terapia utilizada en personas con ERGE.

Alimentos a evitar o limitar:

  • Fatty, fried, and greasy foods
  • Spicy dishes
  • Citrus fruits and tomatoes
  • Chocolate
  • Caffeine and carbonated drinks
  • Alcohol
  • Peppermint (despite being popular, it can actually worsen symptoms for some people)

Alimentos que pueden ayudar:

  • Whole grains (oatmeal, brown rice, whole wheat bread)
  • Lean proteins (chicken, fish, turkey)
  • Green vegetables and root vegetables
  • Non-citrus fruits (bananas, melons, apples)
  • Low-fat dairy products
  • Ginger and fennel

Las investigaciones indican que las dietas ricas en fibra pueden ser especialmente beneficiosas. Las investigaciones muestran que las personas con dietas ricas en fibra experimentan menos síntomas de reflujo ácido que aquellas con dietas bajas en fibra.

Hábitos alimentarios que marcan la diferencia

Cómo comes es tan importante como lo que comes:

Come comidas más pequeñas y frecuentes: Las comidas más pequeñas son más suaves para el estómago porque ejercen menos presión sobre la válvula que conecta el esófago y el estómago.

Tranquilo: Mastica bien y come a un ritmo relajado. Tu cerebro tarda entre 15 y 20 minutos en registrar la saciedad, así que comer despacio ayuda a evitar comer en exceso.

Cronometra tus comidas: Deja de comer al menos 2-3 horas antes de tumbarte o acostarte. Esto permite que tu estómago se vacíe antes de reclinarte.

Mantente erguido después de comer: Evita tumbarte justo después de comer. Si necesitas descansar, intenta apoyarte o dar un paseo suave en su lugar.

Crea un ambiente de alimentación tranquilo: Se debe tener cuidado de crear un ambiente tranquilo y relajado, comer en pequeñas cantidades y masticar la comida lenta y completamente.

Cambios en el estilo de vida

Eleva la cabeza mientras duermes: Eleva la cabecera de la cama entre 6 y 8 pulgadas usando bloques o una almohada en cuña. Esto utiliza la gravedad para ayudar a mantener el contenido estomacal donde corresponde.

Mantener un peso saludable: El exceso de peso, especialmente en la zona abdominal, aumenta la presión sobre el estómago y puede empeorar los síntomas.

Deja de fumar: El consumo de tabaco debilita el esfínter esofágico inferior y aumenta la producción de ácido.

Gestionar el estrés: Cuando la indigestión es resultado del estrés, se consideran útiles técnicas de gestión del estrés como el asesoramiento, ejercicios de relajación, prácticas de meditación como el yoga y la respiración profunda.

Revisa tus medicamentos: Habla con tu médico sobre cualquier medicamento que estés tomando que pueda estar contribuyendo a la indigestión. No dejes los medicamentos recetados sin orientación médica.

Tratamientos médicos

Cuando los cambios en el estilo de vida no son suficientes, existen varias opciones de medicación disponibles:

Antiácidos: Opciones de venta libre que neutralizan el ácido estomacal para un alivio rápido. Es mejor tomarlo cuando esperas síntomas.

Antagonistas del receptor H2: Reducir la producción de ácido y proporcionar un alivio más duradero que los antiácidos.

Inhibidores de la bomba de protones (IBP): Medicamentos potentes para reducir el ácido que normalmente se recetan para síntomas más graves o persistentes.

Procinética: Medicamentos que ayudan a vaciar el estómago más rápido, útiles para el vaciamiento gástrico tardío.

Antibióticos: Si se detecta infección por H. pylori, se prescribirá una combinación de antibióticos para erradicar la bacteria. Una revisión sistémica reciente y un metaanálisis de 29 estudios publicados en 2022 sugieren que el tratamiento exitoso de H. pylori mejora modestamente los síntomas de la indigestión.

Vivir con indigestión

Para quienes sufren indigestión crónica o recurrente, llevar un diario de alimentos y síntomas puede ser invaluable. Registra lo que comes, cuándo comes, tus actividades, tus niveles de estrés y cualquier síntoma que aparezca. Con el tiempo, pueden surgir patrones que te ayuden a identificar tus desencadenantes específicos.

Recuerda que gestionar la indigestión suele ser un proceso de prueba y error. Lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra, y puede que necesites experimentar con diferentes estrategias para encontrar qué te alivia.

La conclusión

La indigestión es una queja digestiva común que puede afectar significativamente a tu calidad de vida. Aunque los episodios ocasionales son normales y generalmente inofensivos, los síntomas persistentes o graves merecen atención médica para descartar condiciones subyacentes.

La buena noticia es que la mayoría de los casos de indigestión pueden gestionarse eficazmente mediante una combinación de cambios en la dieta, modificaciones en el estilo de vida y, cuando es necesario, la medicación adecuada. Al comprender tus desencadenantes, hacer ajustes estratégicos en tus hábitos alimenticios y trabajar con tu profesional sanitario, puedes encontrar alivio y volver a disfrutar de tus comidas sin molestias.

Sin una causa o cura definitiva, la dispepsia funcional puede ser un diagnóstico frustrante para quienes buscan respuestas. Sin embargo, con paciencia y persistencia para identificar qué funciona para tu cuerpo, la mayoría de las personas pueden lograr una mejora significativa en sus síntomas y en el confort digestivo general.

Si sufres de indigestión frecuente, no dudes en consultar con un profesional sanitario. La intervención temprana puede prevenir complicaciones y ayudarte a desarrollar un plan de manejo eficaz adaptado a tus necesidades específicas.


Fuentes:

  • National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK)
  • Cleveland Clinic
  • Johns Hopkins Medicine
  • Mass General Brigham
  • Mayo Clinic
  • Medical News Today
  • WebMD
  • Patient.info
  • International Foundation for Gastrointestinal Disorders (IFFGD)
  • Various peer-reviewed medical journals and systematic reviews
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